Costa Rica necesita discutir la visión de país antes de acumular estrategias desalineadas
Una visión país no es un eslogan. Es una representación compartida —siempre discutible y revisable— de la sociedad que queremos construir y de las transformaciones que consideramos prioritarias. Cuando esa visión falta, los proyectos tienden a competir por recursos sin un marco suficientemente claro para ordenar prioridades. La pregunta dominante pasa a ser “¿qué obra hace falta?” en lugar de “¿qué futuro queremos habilitar y qué combinación de intervenciones puede acercarnos a él?”. La visión no elimina el conflicto Una sociedad plural no necesita unanimidad. Necesita capacidad para construir acuerdos sobre algunos resultados fundamentales, reconocer desacuerdos legítimos y sostener reglas para procesarlos. De la aspiración a la arquitectura Una visión se vuelve útil cuando puede traducirse en objetivos estratégicos, prioridades, instrumentos, inversión y métricas. Si no afecta decisiones reales, es solo retórica. La planificación puede ofrecer un lenguaje para esa conversación: ...