Proyectos: entregar productos no basta si no producen resultados

Durante mucho tiempo, el éxito de un proyecto se resumió en tres variables: alcance, tiempo y costo. Son dimensiones indispensables, pero insuficientes. Un proyecto puede terminar a tiempo, dentro del presupuesto y con todos sus entregables, y aun así no producir el cambio que justificó su existencia.

Del entregable al beneficio

Una infraestructura, una plataforma, un programa de capacitación o una metodología son productos. El valor aparece cuando esos productos son utilizados, sostienen capacidades y contribuyen a resultados.

Esta distinción obliga a conectar la gerencia de proyectos con la planificación estratégica. El proyecto deja de ser una isla operativa y se convierte en un mecanismo temporal para producir capacidades o cambios que la estrategia necesita.

La sostenibilidad comienza antes del cierre

Si la organización no define quién operará el producto, con qué presupuesto, qué capacidades requiere y cómo se medirá el beneficio, el cierre administrativo puede coincidir con el inicio del fracaso.

Gestionar proyectos con orientación a valor significa diseñar desde el principio la transición entre entrega, adopción y resultados.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Los indicadores no son semáforos: son preguntas convertidas en evidencia

El territorio no es el lugar donde se ejecuta el plan; es parte del problema y de la solución